
Cada 8 de marzo, el mundo conmemora el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Y subrayamos esa palabra —TRABAJADORA— porque en el CEPAM Guayaquil nos negamos a olvidar el origen de esta fecha: una lucha obrera, de clase, de mujeres que se levantaron contra la explotación, la violencia y por el derecho a una vida digna.
Hoy, mientras algunos sectores intentan vaciar de contenido esta conmemoración, reduciéndola a un gesto comercial, a flores y descuentos que trivializan décadas de resistencia, nosotras volvemos a poner el foco donde debe estar: en la lucha constante por la igualdad de género y por condiciones laborales y de vida dignas libres de violencias para TODAS las mujeres.
Porque ser mujer y trabajadora en Ecuador, significa enfrentar:
- La precarización laboral que golpea más fuerte a nuestros cuerpos.
- Las violencias machistas en espacios públicos y privados que, en el actual contexto de crisis de inseguridad, profundizan la violencia estructural y nos imponen una doble carga: la del cuidado y la del agotamiento mental.
- La doble y triple jornada que no se paga ni se reconoce.
- El racismo y clasismo que deciden qué mujeres merecen derechos y cuáles no.
También reconocemos los logros culturales, económicos, políticos y sociales que hemos conquistado y que hoy, se enfrentan a un renovado y violento retroceso.
Por eso, desde el CEPAM Guayaquil exigimos con firmeza:
Derechos. Justicia. Acción. Para TODAS las mujeres y niñas.
- Justicia en las leyes que nos protejan a todas, sin exclusiones.
- Justicia en los presupuestos públicos que garanticen vidas libres de violencia.
- Justicia en las instituciones que deben acompañarnos, no revictimizarnos.
- Justicia en la vida real, en el salario, en la casa, en la salud, en el territorio.
En definitiva, este 8M nos convoca a seguir en la lucha: contra la violencia machista que la crisis de inseguridad agrava, por nuestras reivindicaciones laborales y salariales, y por la defensa irrenunciable de nuestros derechos sexuales y reproductivos. Porque solo organizadas y en lucha construiremos la justicia y vida digna que merecemos.

